SERMON: “DIOS ES DIOS DE VIVOS, NO DE MUERTOS”
Texto base: Mateo 22:32 — “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.”
INTRODUCCIÓN
En tiempos de Jesús, los saduceos no creían en la resurrección. Para ellos, la vida terminaba con la muerte. Pero Jesús los confronta con una verdad eterna: el Dios que servimos no es un Dios que se relaciona con tumbas, sino con vida. No con derrota, sino con propósito. No con pasado, sino con futuro.
1. DIOS SE IDENTIFICA CON LOS VIVOS
Jesús menciona a Abraham, Isaac y Jacob como vivos, aun después de siglos.
Para Dios, la muerte no cancela la relación; la muerte no cancela el pacto; la muerte no cancela la promesa.
Para los hombres, la muerte es el final.
Para Dios, la muerte es una transición.
Por eso el evangelio no es un mensaje funerario, es un mensaje de resurrección.
2. DIOS LLAMA A SU PUEBLO A VIVIR
Mucha gente está viva físicamente, pero muerta espiritualmente.
Muertos en la fe, muertos en el ánimo, muertos en la pasión, muertos en la obediencia.
Cristo dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia” (Juan 10:10).
Si servimos a un Dios de vivos, no podemos caminar como muertos.
La fe tiene que estar viva.
La oración tiene que estar viva.
La adoración tiene que estar viva.
El propósito tiene que estar vivo.
3. DIOS RESUCITA LO QUE EL HOMBRE DECLARA MUERTO
El hombre dijo: “Lázaro está muerto”.
Jesús dijo: “Lázaro duerme”.
Porque lo que el hombre sepulta, Dios lo puede levantar.
Tu matrimonio no está muerto, está dormido.
Tu visión no está muerta, está dormida.
Tu ministerio no está muerto, está dormido.
Donde otros ven un cementerio, Dios ve un campo de resurrección.
4. UNA FE VIVA PRODUCE OBRAS VIVAS
La Biblia dice: “La fe sin obras está muerta” (Santiago 2:26).
No basta con creer; hay que caminar, servir, orar, obedecer, sembrar, amar.
La fe viva se demuestra con acciones vivas.
5. EL DIOS DE VIVOS PROMETE RESURRECCIÓN ETERNA
Para el cristiano, la muerte no es el final, es el regreso a casa.
Porque servimos al Cristo que venció la muerte y dijo:
“Yo soy la resurrección y la vida” (Juan 11:25).
LLAMADO / MINISTRACIÓN
Hoy Dios despierta lo que estaba dormido.
Hoy Dios aviva lo que estaba apagado.
Hoy Dios llama a una fe viva, una oración viva, un espíritu vivo.
FRASE FINAL
“No nacimos para morir, nacimos para resucitar. Porque nuestro Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.”