Sanar el corazón para transformar la vida

📖 “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.”
— Mateo 15:11

Jesús enseñó que el verdadero problema del ser humano no está afuera, sino dentro del corazón. Muchas veces tratamos de cambiar comportamientos externos sin atender las heridas, pensamientos y emociones que llevamos en nuestro interior. Sin embargo, todo lo que hablamos y hacemos nace desde el corazón.

Por eso Jesús declaró claramente: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios y blasfemias” (Mateo 15:19). Esto revela que las palabras y acciones son solo el reflejo de una condición interna que necesita ser sanada.

Dios no quiere solo modificar nuestras acciones; Él desea transformar nuestro corazón. Cuando hay heridas, resentimiento o falta de perdón, estas áreas terminan manifestándose en nuestra manera de hablar y reaccionar. Por eso la sanidad interior es esencial para una vida espiritual saludable.

La Escritura nos invita a permitir que Dios haga una obra profunda dentro de nosotros: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23). Un corazón sano produce palabras sanas, decisiones sabias y relaciones restauradas.

Cuando entregamos nuestro corazón a Dios, Él lo renueva. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros” (Ezequiel 36:26). La verdadera transformación comienza cuando dejamos que el Espíritu Santo sane nuestras heridas y limpie nuestro interior.

🙌 Para orar

Señor, examina mi corazón y sana todo lo que no proviene de ti. Limpia mis pensamientos, restaura mis emociones y transforma mis palabras. Que lo que salga de mí refleje un corazón renovado por tu amor. En el nombre de Jesús, amén.