Judas entregó al Señor con un beso, no con un golpe

📖 “Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ese es; prendedle.”
(Mateo 26:48)

La traición contra Jesús no comenzó con violencia visible, sino con un gesto de cercanía. Judas usó un beso, símbolo de amistad y respeto, para señalar al Maestro. Esto revela una verdad espiritual profunda: no todo lo que parece amor nace de un corazón sincero.

Judas caminó con Jesús y fue testigo de milagros, pero su corazón se fue alejando. La Biblia nos advierte:

📖 “Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí.”
(Mateo 15:8)

Podemos estar cerca físicamente de lo espiritual —servir, congregarnos, hablar de Dios— y aun así permitir que nuestro interior se enfríe.

🔥 La traición desde la cercanía

Jesús no fue entregado por un desconocido, sino por alguien cercano. Esto ya había sido profetizado:

📖 “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.”
(Salmo 41:9)

Hay momentos en los que las pruebas vienen desde relaciones cercanas, pero Dios sigue teniendo control sobre todas las cosas.

❤️ Dios mira el corazón, no solo las acciones externas

El beso de Judas fue una acción externa que ocultaba una intención interna. Por eso la Escritura nos recuerda:

📖 “El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”
(1 Samuel 16:7)

Dios busca autenticidad, no apariencia religiosa.

🕊️ La respuesta de Jesús ante la traición

A pesar de saber lo que sucedería, Jesús respondió con amor:

📖 “Amigo, ¿a qué vienes?”
(Mateo 26:50)

Cristo nos enseña que la traición de otros no debe cambiar nuestra esencia ni desviarnos del propósito de Dios.

🙏 Para orar

Señor, examina mi corazón y límpiame de toda apariencia falsa. No quiero acercarme a ti solo con palabras, sino con una vida rendida y sincera. Ayúdame a caminar en fidelidad verdadera cada día. En el nombre de Jesús, amén.